Oramos alabando y bendiciendo al Señor, también pidiéndole que nos ayude a ser encontrados fieles en la tarea de dar testimonio de su evangelio y de su reino.
Oramos por nuestros hijos, damos gracias por la bendición que significan y pedimos que el Señor les ayude a discernir lo verdaderamente importante para ellos, su comunión con Dios.
Oramos por los ancianos, damos gracias a Dios por su fortaleza pedimos que los ayude especialmente en los conflictos provocados en su relación con los hijos.