Oramos por los ancianos. Pedimos que Dios les dé dirección y discernimiento para tomar decisiones sabias en el día a día de sus vida. Que el Señor los proteja y les provea lo necesario.
Oramos desde nuestra condición de ancianos, agradeciendo que el Señor nos ha acompañado hasta aquí y reiterándole nuestra confianza y determinación de que seguiremos caminando juntos.
Esta noche oramos especialmente por los hijos que lastiman a sus padres. Pedimos que Dios los detenga, pero también que sane las heridas que los llevan a actuar como lo hacen.