Oramos pidiendo que Dios provea a nuestros ancianos de las fuerzas y recursos que necesitan. Que a los que tenemos más que ellos nos presione para que compartamos lo que hemos recibido.
Oramos por los enfermos, especialmente por aquellos a los que la enfermedad les ha sorprendido, les ha venido de repente. Que la presencia y el amor de Dios los consuelen y fortalezcan.