La región de la Orinoquía se reconoce por el baile. Resulta ineludible pensar en el joropo como una expresión corporal y musical de los Llanos Orientales: es el resultado de la magia que surge con los instrumentos propios de este género musical, como el arpa, la bandola, el cuatro, las maracas, el furruco y otros tantos que se combinan para ensimismarnos con sus melodías.