Desde 1962 y hasta los primeros años de la década pasada, Arturo «Cacho» de la Cruz Feliciani fue de las personalidades que más minutos de aire disponían. El Show del mediodía, El castillo de la suerte, Loquilandia, Telematch, Cante y gane, Telecachadas y Dígalo con mímica, entre otros, lo convirtieron en una de las caras más conocidas del Uruguay.
A los 85 y ya retirado, es protagonista de un libro con un nombre curioso: Todo esto es mentira. Allí su autor, Joaquín Doldán, busca descubrir una personalidad fuerte, compleja y cercana.
Como dice la información de prensa, Cacho es mucho más que un presentador de televisión: es músico, fonomímico, policía obligado, bohemio, carnavalero, animador, conductor histórico del programa infantil más famoso del país, director, productor, empresario, autor, hijo, esposo, padre, amigo, socio, capo cómico de uno de los elencos de mayor permanencia en pantalla, inmigrante en su tierra, clásico y transgresor, conservador y rebelde.