Cada tanto el tema vuelve a estar sobre la mesa. Desde Argentina se acusa que Uruguay es un territorio opaco que da la bienvenida a los “lavadores”.
El fin de semana, uno de los periodistas más respetados del vecino país, Hugo Alconada Mon, insistió sobre este tema, al participar del programa de Mirtha Legrand.
Esta no es la primera vez que este periodista señala esto sobre Uruguay. En una nota con la revista Galería de Búsqueda en 2018, dijo que “Uruguay es la Suiza lavadora de América del Sur”.
"Da exactamente igual quien sea el presidente uruguayo, la maquinaria de lavado uruguayo estará intacta. Es un hecho notable que no importa quién ocupe la presidencia uruguaya, los corruptos argentinos tratan de esconder su dinero allí porque es la meca del lavado en América del Sur. Es una maquinaria diseñada para robar y garantizar la impunidad", dijo en aquella nota.
Y hay otras opiniones en la misma dirección; por ejemplo el especialista Alejandro Montesdeoca contratado por Senclaft, y en dialogo con El Observador, dijo que nuestro país no valora "adecuadamente" el riesgo del lavado de activos. "Uruguay tiene un pensamiento un poco envejecido", dijo y lamentó que el país "se quedó" en el combate a estos delitos.
Nuestro país ha actualizado varias veces en los últimos años su legislación sobre lavado de activos. En 2009 se creó la Secretaría Nacional Antilavado de Activos y luego se la actualizó en el presupuesto de 2016.
Y a todo esto, según informó la Unidad de información y análisis financiero del Banco Central, en el año 2023 se recibieron 911 reportes de operaciones sospechosas superándose por segundo año consecutivo la mayor cantidad desde el inicio de la obligación de reporte. Asimismo, se iniciaron 18 investigaciones de oficio.
Entonces, ¿es como dice Alconado Mon y Uruguay sigue siendo un país poco transparente?
Se ha avanzado, pero ¿se necesita avanzar más?
¿La SENACLAFT dispone de los recursos necesarios para llevar adelante sus tareas?