Los presidentes de América del Sur, entre ellos Lacalle Pou, reunidos ayer en Brasil, emitieron una declaración en común de 9 puntos llamada “Consenso de Brasilia”.
Los jefes de estado “reafirmaron la visión común de que América del Sur constituye una región de paz y cooperación, basada en el diálogo y el respeto a la diversidad de nuestros pueblos, comprometida con la democracia y los derechos humanos, el desarrollo sostenible y la justicia social, el Estado de derecho y la estabilidad institucional, la defensa de la soberanía y la no injerencia en asuntos internos”. Además, coincidieron en que el mundo “se enfrenta a múltiples retos” y “que la integración regional debe ser parte de las soluciones para afrontar los desafíos compartidos”.
El punto 5 de la declaración es seguramente lo más relevante. Allí señala que los presidentes “se comprometieron a trabajar por el incremento del comercio y de las inversiones entre los países de la región” y “el acceso a los mercados por medio de la red de acuerdos de complementación económica, incluso en el marco de la ALADI, teniendo como meta una efectiva área de libre comercio sudamericana”.