Las tensiones en la interna de la coalición de gobierno en el proceso de votación de la reforma de la seguridad social son evidentes, aunque en algunos casos se busque bajarle el perfil.
Luego de la aprobación en el Senado, el proyecto fue a Diputados y ya Cabildo Abierto anunció que buscaba cambios. Esa negociación se llevó adelante en los primeros meses del año.
Los tironeos dejaron heridas. El expresidente Julio María Sanguinetti criticó la actitud del partido liderado por Manini Ríos y añadió que “las amenazas” llevadas adelante ya están agotándole “la paciencia”. Para el líder de Cabildo Abierto, esas expresiones tienen el objetivo de “presionarlo” y hacerlo aparecer “incumplidor” de un compromiso.
Pero habría otras diferencias: por ejemplo ahora con la votación sobre la tenencia compartida. Y si vamos más atrás en el tiempo, también hubo temblores cuando no se aprobó en el pleno del Senado el proyecto de reestructuración de deudas, impulsado por el nuevo partido.
A todo esto, hay que considerar los números. Según datos de Cifra, presentados el 7 de marzo en Canal 12, el 43% de la población votaría al Frente Amplio, el 30% al Partido Nacional, el 3% al Partido Colorado, el 2% a Cabildo Abierto y el 1% al Partido Independiente. Otro 1% dice que votaría a la Coalición, sin especificar partido y 1% adicional menciona otros partidos. Mientras que el 19% restante votaría en blanco, anularía su voto, o no sabe o no dice qué votaría.
¿Cómo se advierte este escenario? ¿Puede afectar electoralmente a la “coalición multicolor? ¿Cómo balconea la situación el Frente Amplio?