(Hechos probados de la Sentencia de la Audiencia Provincial de Guadalajara 3/2018, de 15 de noviembre)
El 17 de agosto de 2016, Justino, brasileño de 20 años de edad, portando una mochila que contenía un cuchillo de unos 30 mm de ancho, guantes, bolsas de basura y cinta americana de precintar, se dirige a casa de sus tíos, donde viven su tío Miguel Ángel, su tía Flora y sus primos Lina, de tres años y diez meses, y Benito de 18 meses.
No estando en la casa su tío Miguel Ángel, aprovechando que su tía se encuentra en la cocina fregando platos junto a los niños, se dirige por detrás y, de forma sorpresiva, procede a degollarla mientras los niños presencian el asesinato gritando, abrazándose y quedando finalmente paralizados por el miedo.
A continuación, se dirige a la niña de tres años y la mata de un corte en el cuello; tras lo cual hace lo propio con Benito.
Unas seis horas después (en torno a las 9 de la noche), llega a casa Miguel Ángel quien, nada más entrar, ve como su sobrino se le abalanza con un cuchillo propinándole catorce cortes en el cuello, los cuales provocan su muerte.
Tras este último asesinato, Justino procede a seccionar los cuerpos de Flora y Miguel Ángel por la mitad, procediendo a introducir los restos en cuatro bolsas de basura, las cuales cierra con la cinta americana. Posteriormente hace lo propio con el cuerpo de los niños.
Tras ello, limpia la casa para no dejar rastros, coge un autobús y se marcha.
Un mes después (18 de septiembre de 2016) unos vecinos avisan a la Guardia Civil por el mal olor existente en la vivienda y descubren los cadáveres en estado de descomposición dentro de las bolsas de basura.
Así comenzamos conociendo los datos de este criminal que, por desgracia, realizó un crimen cuádruple, y que, hoy, en Otros Mundos, conocemos más profundamente con nuestros compañeros de criminología.
Dirige y presenta: Javier Belmar