Sábado Mariano
Después de Ceniza
Cuántos de nosotros son solemos considerar “causas perdidas” sin embargo, hoy volvemos a descubrir como de la mano del Señor eso no existe… es decir, Dios siempre puede darle un giro de bendición a nuestro ser. Es impresionante descubrir a ese Dios que tiene tiempo para deternerse, mirarnos e invitarnos a seguirle… Demosle pues una oportunidad al Señor para que transforme nuestro ser como lo hizo con Leví…
Lee los textos y déjate abrazar por su misericordia…
Is 58, 9-14
Sal 85, 1-6
Lc 5, 27-32