Domingo V Semana Tiempo Ordinario
Que difícil es cuando en nuestro caminar cristiano nos dejamos convencer por el enemigo que no en vano se le llama el acusador porque siempre está recordándonos nuestro pasado, nuestros errores, en fin nuestro pecado y nos hace creer que de nada sirve continuar en la vida y que no tenemos solución. Hoy la Palabra nos regala el bellísimo testimonio de tres grandes personajes bíblicos que dejaron a Dios actuar en sus vidas y que aun hoy seguimos recogiendo después de miles de años sus frutos, o mejor dicho los frutos de Dios a través de ellos…
Lee los textos y decide seguir avanzando a pesar de tus errores…
Is 6, 1-8
Sal 137, 1-5.7-8
1 Cor 15, 1-11
Lc 5, 1-11