Bienvenidos, hermanos y amigos. Que el amor de Dios se derrame hoy como lluvia de bendición y empape el corazón de todos los padres del mundo.
Estamos en el Domingo Doce del Tiempo Ordinario. La Liturgia de la Palabra de hoy nos ofrece esta palabra de aliento: “¡NO TENGAN MIEDO!” y nos reafirma que Dios está cerca de los suyos y vela por ellos. Cuanto más abandonado se encuentra el hombre, más cerca tiene a Dios, porque Dios se pone de parte del débil. Hoy celebramos también el día del Padre, y oramos para que cada papá sea imagen y sacramento del gran amor de Dios Padre y su infinita misericordia.
Seguros de la eterna presencia del Resucitado entre nosotros, pongámonos de pie y celebremos con gran alegría esta Eucaristía.
MONICIÓN PRIMERA LECTURA (Jeremías 20,10-13)
El Profeta Jeremías vive la experiencia de una feroz persecución, pero la vive con esta seguridad: “El Señor está conmigo. Mis enemigos no podrán contra mí”. Escuchemos con atención...
MONICIÓN SEGUNDA LECTURA (Romanos 5,12-15)
Pablo nos recuerda hoy que si por el pecado entró la muerte en la historia del hombre, por Cristo Jesús entró la salvación. Cristo es la gracia de Dios para nosotros. Escuchemos...
MONICIÓN EVANGELIO (Mateo 10,26-33)
Hoy Jesús nos trae esta Buena Noticia: “¡NO TENGAN MIEDO!” Dios siempre se pone de parte del débil. Abramos el oído, la mente y el corazón y pongámonos de pie para escuchar el santo Evangelio.