Esta semana en el Senado de Alicante Plaza analizamos los impuestos y cómo
se van en ocasiones en los privilegios de l clase política como las
prerrogativas de los ex presidentes autonómicos y otros vicios.
En la recomendación literaria de hoy traemos Los dueños del Estado
(Península), de Rafael Méndez. En los despachos donde se toman las
grandes decisiones del país opera un poder tan determinante como
invisible. Un círculo selecto, casi inaccesible y de apellidos
compuestos, que conoce el Estado mejor que nadie. Un día defienden los
intereses públicos; al siguiente, ponen ese mismo conocimiento al
servicio de grandes bufetes privados para ganar millones, incluso en
contra de la Administración a la que pertenecen.
este trabajo de investigación, el periodista Rafael Méndez destapa el
entramado de abogados del Estado, letrados de las Cortes, inspectores de
Hacienda, letrados del Consejo de Estado y otros altos funcionarios
que, durante décadas y sin ocupar grandes portadas, han acumulado un
poder capaz de orientar leyes, bloquear decisiones políticas y
enriquecerse a costa de tener un pie en lo público y otro en lo privado.
Una red de mandarines que controla los resortes institucionales y que
gracias a concesiones, expropiaciones, asesorías y puertas giratorias,
gana dinero a espuertas sin rendir cuentas ante la opinión pública.
sería interesante mencionar la obra de Francisco de la Torre. Messi
campeón, Messi presidente!”, gritaba la multitud mientras la estrella
del FC Barcelona entraba en los juzgados de Gavà, el pasado 27 de
septiembre, para declarar por un fraude fiscal de 4,1 millones de euros.
Solo unas cuantas personas recriminaron al futbolista, cuyo padre había
depositado previamente el dinero para resolver la cuestión. La escena
sirve al inspector de Hacienda Francisco de la Torre para ilustrar la
tolerancia que aún existe en España hacia quienes engañan al fisco y
privan a la Administración de los recursos necesarios para hacer frente a
sus obligaciones con la sociedad.
excesivo nivel de fraude es una de las principales causas de la gran
caída recaudatoria y de la crisis fiscal que sufre España, afirma De la
Torre. Para el autor, en ello tiene mucho que ver la menor conciencia
fiscal existente en nuestro país con respecto de otros más avanzados en
estas cuestiones. “No se puede ganar la partida a la crisis fiscal sin
convencer a los españoles de que hay que pagar impuestos”, sostiene. “La
alternativa es simplemente la ley de la selva”.