Acababan de empezar las clases cuando empezó a hablarse de una pandemia y cuando, finalmente, unos días después, la noche del jueves 19 de marzo, el Gobierno nacional decretaba el aislamiento social, preventivo y obligatorio para todos los argentinos. Con un fin de semana largo en el medio, el sistema educativo se adaptó y el miércoles 25/03 muchos docentes empezaban sus clases virtuales, probando tecnologías que no habían usado antes y apelando al compromiso de los que acompañan a los niños y adolescentes en sus hogares cada día.
Victoria Zorraquín es profesora, investigadora y especialista en educación, y asegura que apenas conoció la medida del Presidente se preguntó qué pasaría en las escuelas -las rurales y urbanas- y empezó a hablar con docentes y directivos para saberlo. “Me di cuenta de que para los docentes rurales no era un gran cambio. La sorpresa se la llevaron los educadores urbanos, porque para uno rural es una costumbre la continuidad pedagógica y el hecho de saber que, por algunas semanas, los alumnos no van a ir a la escuela”, cuenta.