En Argentina se habla mucho de enfermedades como el síndrome urémico hemolítico, causado por una bacteria que determina incluso trastornos muy importantes a nivel renal. Sin embargo, el dato es que puede ser previsible y, desde ahí, fácil de prevenir. Las universidades públicas empezaron a analizar la posibilidad de testear en carne procesada, sobre todo carne picada, la presencia de bacterias, que pueden o no ser patógenas.
Así lo explicaba en diálogo con Radio Campo el Médico Veterinario y columnista Marcelo Zysman, que advierte acerca del potencial que tiene el control por biología molecular de la presencia de estas bacterias en la carne. Para eso, un grupo de investigadores probó que haciendo determinados controles sobre la carne picada puede determinar, antes de venderla, si tiene o no bacterias que puedan enfermar a los consumidores.