Dialogamos con Carlos Iannizzotto, titular de Coninagro.
La fuerte crisis que afecta al sector vitivinícola amenaza con frustrar la cosecha de vid, recientemente iniciada en Mendoza.
Comenzamos a percibir, con preocupación, que el productor independiente no está encontrando establecimientos donde ubicar su uva. Esta labor es la de mayor peso relativo en los costos del ciclo productivo. Para un productor de uva tinta común, levantar la cosecha con asistencia crediticia pasa a representar el 28% de los costos de producción y, para uno de vino blanco, el 31% de los valores de producción.
Con el objetivo de que no quede finca sin cosechar, CONINAGRO propone un trabajo en conjunto público-privado para ayudar al productor pequeño y mediano. También para apoyar a las pequeñas bodegas. Una alternativa es impulsar métodos de asociativismo, defender a ese pequeño y mediano productor, para producir en escala y pueda, defender el precio de su producto.