Un dulce cultivo alienta las posibilidades de expansión de los pequeños productores argentinos en el mercado internacional de edulcorantes. La stevia, una planta originaria de Paraguay con una capacidad de endulzar 300 veces mayor que la del azúcar, se abre paso en el terreno local y extiende sus hectáreas en Misiones, Entre Ríos, Jujuy y Buenos Aires.
"Es una ventanita por la que todos empiezan a mirar", dice Julio Camaño, productor de la planta en Establecimiento San Antonio, en Entre Ríos, donde tiene 2 hectáreas.
Empezó en 2000, cuando se llevó a Entre Ríos la planta, que crece en clima tropical y subtropical, y se adaptó tras varios ensayos. Hoy cada hectárea aloja entre 40.000 y 60.000 plantas, que producen en promedio unas 12.000 hojas secas.
Como él, en el país hay aproximadamente 400 productores de la planta, 300 sólo en Misiones, según datos de la Cámara Argentina de la Stevia (Castevia). Su presidente, Roberto Campos, dice que en la Argentina hay sembradas unas 400 hectáreas de la planta y que se producen entre 400 y 800 toneladas de hojas secas al año.