En la celebración de la fiesta de Cristo Rey, el Papa Francisco cerró el año de la Fe convocado por el Papa Benedicto XVI. Durante la homilía, Francisco agradeció lo vivido a lo largo del año: una gran oportunidad. Así lo expresó:
Con esa iniciativa providencial, nos ha dado la oportunidad de descubrir la belleza de ese camino de fe que comenzó el día de nuestro bautismo, que nos ha hecho hijos de Dios y hermanos en la Iglesia. Un camino que tiene como meta final el encuentro pleno con Dios, y en el que el Espíritu Santo nos purifica, eleva, santifica, para introducirnos en la felicidad que anhela nuestro corazón.