Como cristianos debemos aprender que las obras son la expresión de la fe cristiana. Estamos en una sociedad que le gusta mucho hablar y decir que es, y qué es lo que hace. Pero Santiago nos quiere enseñar que las palabras que digamos deben de ir acompañadas de obras. La fe no es una simple palabra, es una acción. La fe nos lleva a hacer algo con lo que creemos. Nadie se puede salvar haciendo buenas obras, pero nadie que sea salvo dejara de hacer buenas obras.