Recuerda cómo el SEÑOR tu Dios te guio por el desierto durante cuarenta años, donde te humilló y te puso a prueba para revelar tu carácter y averiguar si en verdad obedecerías sus mandatos. Dt 8.2
Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Dt 8.2
Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Jn 16.6
Solo la Palabra de Dios, en nuestro corazón y en nuestra mente, puede corregirnos, limpiarnos, guardamos de pecado, y facultarnos para enfrentar los desafíos de la vida.