Hay un precio que pagar por cualquier empresa que emprendamos. Los precios siempre implican negación. En la empresa de Jesús, el precio es negación, renunciación, amar todo menos que a Él, morir. Esta es la inversión Mejor remunerada.
Hay un precio que pagar por cualquier empresa que emprendamos. Los precios siempre implican negación. En la empresa de Jesús, el precio es negación, renunciación, amar todo menos que a Él, morir. Esta es la inversión Mejor remunerada.