La historia de Agar nos hace pensar en el desplazamiento forzado. Ya sea por violencia, persecución, efectos del clima y otros factores, hay decenas de millones de personas que padecen esta situación en todo el mundo. Lo peor: todo indica que continuará creciendo. Por eso desde CNX organizamos la "Semana por los refugiados y desplazados".
La historia de Agar e Ismael tiene un final que ninguno de ellos podía haber soñado cuando comenzó. Dios escucha y se interesa en el que sufre. El actuó y proveyó para sustentarlos, y más, les dio un futuro. El tiene un plan también para ese muchacho. Milenios después los dos hermanos todavía siguen luchando en aquellas mismas tierras.