La Central Térmica de Arcos, ubicada en Arcos de la Frontera, Cádiz, se encuentra en operación con una potencia instalada de 1.619 MW. Es una central de ciclo combinado que utiliza gas natural como combustible principal. La central térmica de Arcos, de Iberdrola, emite gases de efecto invernadero, como el CO2, a la atmósfera. En 2023, las emisiones de CO2 de la central ascendieron a 2,3 millones de toneladas. El futuro de la central térmica de Arcos es incierto. El gobierno español está impulsando la transición hacia una economía descarbonizada, lo que podría implicar el cierre de centrales térmicas como la de Arcos.
Este pasado 21 de marzo Endesa ha procedido a la voladura de la chimenea y de una de las estructuras metálicas de soporte de los conductos del absorbedor del Grupo 2 de la Central Térmica Litoral, un paso más en el proceso de desmantelamiento de la instalación que culminará en 2025.
“Este proceso de deconstrucción que estamos llevando a cabo, no es un momento de despedida sino el comienzo de una nueva etapa ilusionante que creará empleo y riqueza para la zona. Este espacio que ahora ocupa la central se destinará a asegurar un futuro sostenible para Carboneras mediante proyectos de reindustrialización que mantengan el compromiso histórico de Endesa con este entorno”, ha comentado Rafael Sánchez Durán, director general de Endesa en Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla quien ha presenciado en primera persona la voladura de hoy.
El director general de Endesa en Andalucía, Extremadura Ceuta y Melilla ha realizado estas declaraciones rodeado de autoridades e instituciones presentes en este evento histórico como la delegada de Gobierno de Almería, Aránzazu Martín, el subdelegado de Gobierno, José María Martín, la secretaria general de Medio Ambiente, Cambio Climático y Economía Azul de Andalucía, María López, y el actual alcalde de Carboneras, Salvador Hernández.