Científicos de la Universidad de Granada (UGR) descubren cómo usar una endomorfina presente en las neuronas para el alivio del dolor, un avance que podría generar nuevos analgésicos para el 20% de la población española, más de 8 millones de personas
“Mi objetivo particular personal, que también es el del grupo entero, sería ayudar a generar algo que ayude a las personas. Un fármaco que haga que la gente sufra un poquito menos. De hecho, cuando doy clase en bioquímica es algo que les digo siempre a los alumnos y también se lo digo a los doctorandos que están haciendo la tesis conmigo. Que el fin de investigar es ayudar, no es solo publicar”.
Con su bata blanca del Departamento de Farmacología e Instituto de Neurociencias de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada (UGR), el profesor titular e investigador Enrique Cobos del Moral (46 años) se ha involucrado en la búsqueda de nuevos analgésicos que hagan la vida más llevadera a uno de cada seis españoles (17-20 % de la población) que sufre de dolor crónico. Es un problema de salud pública de primera magnitud.
Una de cada cinco personas en Europa convive con algún tipo de dolor crónico, que merma su calidad de vida y tiene importantes repercusiones socioeconómicas, además de elevados costes médicos asociados. “La mejora de la gestión de dolor proporcionaría beneficios económicos sustanciales: un uso más eficiente de los recursos, menor absentismo, mayor productividad y menor carga sobre los presupuestos de la Seguridad Social” reflexiona Cobos.
Una gran parte de la investigación que se hace en España es investigación pública
Yo creo que los investigadores que trabajamos en centros públicos como nosotros, que estamos en universidad, tenemos la obligación de comunicar a la sociedad las cosas que hacemos en el laboratorio. Las universidades no son sólo academias muy grandes en las que se enseña. Son motores de investigación y de innovación. Como decía George Steiner (un filósofo británico que falleció recientemente, en el 2020): “aquello que no se nombra, no existe”.
Si lo que hacemos los profesores en la universidad (además de las clases) no se transmite al público, pues parece que no existe, y eso no puede ser.
Nosotros somos gente de ciencia y a veces esto de hacer actividades de difusión nos cuesta mucho, y nos perdemos entre términos científicos. Para eso los periodistas hacéis una labor imprescindible como nexo entre lo que hacemos nosotros y la sociedad.
Me gustaría animar a mis colegas a que contacten con los gabinetes de comunicación de sus centros de investigación y que les hagan partícipes de sus investigaciones. Yo además estoy contentísimo con la labor que hace el gabinete de comunicación de la UGR. Son unos profesionales estupendos. Desde aquí me gustaría saludar a Carlos Centeno, y darle las gracias por su grandísima labor.
Además de la actividad divulgativa para con la sociedad, es interesante ver que colegas del mismo área o de áreas afines se interesan también por la investigación de uno cuando la ven en los medios. Nosotros estamos acostumbrados a leer artículos científicos, muy técnicos, pero aun así los científicos seguimos siendo personas normales y corrientes, y también nos gusta ver de manera sintetizada y con palabras sencillas las investigaciones de nuestros colegas.