Por primera vez desde que comenzó la pandemia, el consumo de los hogares en China registró crecimiento frente a los niveles de 2019. Por un lado es una gran noticia, pero por otro, demuestra que la recuperación de la confianza de las personas es el objetivo más difícil de conseguir. China marcó una rápida recuperación de la actividad económica con solo dos meses en contracción, pero el consumo de los hogares tardó el triple de tiempo en recuperarse.