Fueron 33 días de papado, el Papa Juan Pablo I se convirtió en el Pontificado más corto en la historia de la iglesia católica. Una muerte envuelta en un confuso hecho, después de las fuertes criticas realizada en contra del oscuro manejo de dinero al interior del Vaticano y el mayor acercamiento que deseaba otorgar a la iglesia a los nuevos cambios sociales.