Usar terminología importada para definir conceptos u objetos que ya tienen la palabra apropiada en nuestro idioma, no solo refleja un desconocimiento del mismo, sino un papanatismo ridículo como reflejo de un irrisorio, falso y absurdo sentimiento de inferioridad frente a otras culturas. Porque el idioma no solo expresa los sentimientos y el conocimiento de las cosas, sino que a través del idioma nos definimos como pueblo al expandir al mundo nuestro modo de ser e interpretación de la vida. Por eso su defensa es tan importante y nos atañe a todos, en especial a los comunicadores, para mantener y poner en valor nuestro acerbo cultural.