En estos tiempos, cuando la fe y la vivencia de la misma ha madurado en el tiempo, seguimos encontrando vestigios de la vivencia de nuestra Espiritualidad en personajes que han sostenido la historia del cristianismo. Si bien, la Espiritualidad como tal no es universal aún, intuimos el cómo Jesús, que nada deja a la improvisación, viene suscitando en el corazón de muchos de los hombres y mujeres de la época, un profundo amor a su Corazón, como devoción privada.