Sana, Jesús, a un mudo endemoniado, haciendo crecer la admiración de la gente, y la obstinación de los fariseos. Sigue su recorrido invitando a rogar al dueño de la mies envíe más trabajadores a la cosecha.
Jesús respondiendo al llamado de un alto jefe que le ruega por su hija muerta, va a su casa. En el camino sana a una mujer con hemorragias, y llegando a la casa del alto jefe, aún el panorama fúnebre, resucita a la niña. La noticia se divulgó en esa región.
La presencia de Jesús exime de ayunos, porque la presencia de Dios, plenifica la vida... Ahora, su mensaje no va con lo viejo, como un parche, debe recibirse con corazón nuevo para ser conservado con alegría...
La ausencia de Tomás en la comunidad y su consecuente duda al testimonio de los discípulos, hacen que Jesús, presentándose nuevamente en medio de ellos, e invitando a Tomás a despejar sus dudas, alabe a los que creerán sin ver...
Regresando de Gadara a Cafarnaúm, Jesús cura a un paralítico ante el desdén de los escribas que se escandalizan por la invocación del perdón de los pecados. La gente, en general, alaba a Dios.