Parashat Jukat “estatuto de”.
Números
LA PURIFICACION DE LA INMUNDICIA
La enseñanza de LA TORAH acerca de la impureza y la forma
de limpiarla tenía dos propósitos. Primero, proteger al pueblo de muchas
enfermedades, pues incluía principios higiénicos para evitarlas. En
segundo lugar, tenía un fin espiritual. La obediencia a las normas divinas,
era para distinguirlos de los paganos, confirmar su confianza en YAHWEH, y
profundizar su comunión con él. Además, el ADON les dio algunas verdades acerca
del peligro de contaminarse con el pecado y las consecuencias que ésto provoca
en cuanto a la relación con él.
YAHWEH exigía que quienes
participaran en las actividades religiosas de Israel estuvieran puros antes de
presentarse delante de él. Por lo tanto, no podían tocar ninguna cosa muerta
o inmunda. El que lo hiciera, tendría que purificarse antes de volver a
intervenir activamente en su oficio. Números 19 describe el ceremonial
que YAHWEH estableció para este fin. Moisés acababa de explicarles las
responsabilidades de los KOHANIN y levitas ante el ADON, y cómo debían de
vigilar las actividades en el MISHKAN. Enseguida instruyó al pueblo en general
sobre el procedimiento que debían cumplir cuando se encontraran contaminados.