A partir de la teofanía momentánea en el Sinaí, que leímos en la Parashá anterior (Yitró), la Torá viene ahora a enseñarnos que el Elohim de la revelación es simultáneamente el Elohim que comanda, que ordena, que tiene todo en control. Desde esto los escogidos hebreos deberán comprender que la unicidad de Israel se apoya en esta legislación holística que abarca todos los aspectos de la vida, tanto de la persona como de la comunidad. Sólo desde la concreción de estos mitzvot (mandamientos)… aquellos que son Su Pueblo producirán una elevación de lo material a lo espiritual que promocionará al cosmos en su regreso al Infinito.