_La porción Mishpatim es una continuación, en cierto modo, de Yitró, la porción anterior, en la que ocurrió la Revelación del Sinaí, la revelación de la totalidad de la Luz del Creador y la Luz de la Inmortalidad. _
*“La palabra ‘pacto’ es en realidad una promesa”.*
Cronológicamente, está la Revelación del Sinaí, los Diez Enunciados, que llevan a Moshé a ascender la montaña por cuarenta días y cuarenta noches para recibir el resto de la Torá, el resto de la Luz y la sabiduría de la revelación. Pero hay un momento al final de la porción Mishpatim en el que dice que Moshé escribió lo que recibió, despertó a la mañana siguiente y construyó doce altares, uno para cada una de las doce tribus (lo cual representaba un acercamiento a la Luz del Creador) e hicieron sacrificios en cada uno de ellos. Moshé tomó la mitad de la sangre y la vertió en el altar, luego tomó el llamado Séfer HaBrit, el Libro del Pacto, y leyó a los israelitas: “Todo lo que diga el Creador, lo escucharemos y lo haremos”. Luego Moshé tomó la sangre y la roció sobre los israelitas, diciendo que era la sangre a través de la cual el Creador había hecho un Pacto con ellos, los israelitas.