Reé habla acerca de la importancia de ver lo bueno en nuestra vida. La mayoría de situaciones vienen con una mezcla de bueno y malo; cuando escogemos ver lo positivo, nos abrimos a la Luz y a las Bendiciones. Debemos trabajar para encontrar los aspectos positivos de las personas y de los sucesos en la vida.
Cuando Adám Harishón conectó con el árbol del conocimiento del bien y del mal (ets haDáat), fue allí que el bien y el mal se mezclaron en toda la creación, tanto en el ser humano, el mundo animal, el mundo vegetal y mineral.
Es por eso que la situación es que vive el ser humano, hay una mezcla de lo bueno con lo malo.
Muchas veces personas descubren que están enfermas, en ese proceso de descubrir que están enfermas, es cuando se acercan a Hakadosh BarujHu, y lo que en un primer momento pensaron que era una maldición, resultó convertirse en una bendición, en la mejor bendición de su vida, porque gracias a eso pudieron cambiar hábitos, pudieron superar ciertas situaciones que antes no podían, entonces a veces las enfermedades son bendiciones para una persona.
Pero también está la contraparte, la óptica de verlo como un castigo, como una maldición, como un tikun y como muchos llaman "un karma". Y mientras que la persona continúe envuelta en esa oscuridad le será más difícil salir de esa situación adversa.