Hiletra:
Construir un Mishkán: La respuesta frente al hedonismo occidental
El mundo del siglo XXI es considerado prácticamente por todos los padres y educadores —incluyendo a los seculares— como un medio hostil para el desarrollo espiritual y el desarrollo de la personalidad del niño.
En consecuencia, una de las decisiones más serias que enfrentan actualmente los padres es hasta qué punto deben proteger a sus hijos de la cultura que los rodea.
La pregunta natural que se desprende de esto es cómo preparar mejor al niño para las ocasiones inevitables en las que entrará en contacto con esa sociedad y se verá afectado por ella.
Mori VeRabi zt"l decía que el niño no tiene letzer haTov (Inclinación al Bien), y en consecuencia los padres deben actuar como si ellos lo fueran.