Eterno le dice a Mosheh que envíe hombres, uno de cada tribu, para reconocer la
tierra que él da a los Benei Yisrael. Mosheh los envía y les da recomendaciones
sobre lo que habrían de inspeccionar. Ellos subieron a la tierra, de donde
cortaron un racimo de uvas, así como también granadas e higos; estuvieron en la
tierra cuarenta días. Al regresar, los hombres hablan a todo el pueblo,
diciendo que era una tierra donde fluía leche y miel, pero el pueblo de allí
era muy fuerte, y sus ciudades fortificadas. Kalev dice que Yisrael debería
subir y tomar la tierra, pero diez de los hombres que fueron con él se
opusieron diciendo que la tierra devoraba a sus habitantes, y que los
israelitas eran diminutos comparados con la gente de allí, que eran gigantes.