En la parashá de esta semana se repite el relato de los Diez Mandamientos, agregando que la voz de Dios era: "Una voz fuerte, que no se interrumpía". Nuestros sabios ofrecen tres epxlicaciones de "la fuerza" de la voz.Basado en Likutéi Sijot, vol. 4, pág. 1092