Parasht Vayigash
Yehudah intercede ante Yosef
para que no retenga a su hermano Binyamin, explicándole la gran aflicción que
se le causaría a su padre con esta retención. Yosef, al no poder contenerse
más, hace retirar a todos de su presencia, quedándose solo con sus hermanos. Él
se da a conocer a ellos, y les habló sobre toda su gloria en Mitsrayim, y de
cómo quedaban cinco años de hambre y por lo tanto debían traer a su padre y
todas sus familias a Mitsrayim para que pudieran sobrevivir. Far’öh supo que
los hermanos de Yosef estaban con él, lo cual le agradó y le dijo a Yosef que
hiciera bajar a toda su familia para proveerle lo necesario.