En lo que va del año, hubo casi 36 mil focos de incendio en el Delta de Paraná y se quemaron más de 300 mil hectáreas, acarreando severos impactos ambientales y sociales. Este gran sistema de humedales debe protegerse y gestionarse de manera responsable con urgencia, involucrando a las comunidades que lo habitan. Para eso, hace 12 años se creó el Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible del Delta del Paraná (PIECAS-DP). Hoy, más que nunca, necesitamos un PIECAS activo y la sanción de una ley que lo institucionalice y asegure su implementación. Porque mientras quemar siga siendo un negocio, habrá que seguir apagando incendios.