Barça jugó un partido con Messi y otro sin Messi. Casi le sale caro el atrevimiento. Valverde recurrió al patrón a falta de media hora cuando el Leganés ya daba bocados. La ración de polémica también quedó servida en el gol definitivo cuando Luis Suárez entró con toda la cubertería en el área pequeña, tras un rechace de Cuéllar en el que le atropelló. Ni el árbitro ni el VAR estimaron anular el gol. Todo Ok, Luis.
A Valverde le ha llegado la hora de mirar al calendario y que no le aparezca Roma, capital de los desastres de su trayectoria. El entrenador desea llegar bien a las grandes cuestas y si los mitos deben reposar no le tiembla la muñeca. Al lado de Messi encontraron asueto Rakitic, Lenglet o Vidal. En la foto entraron Aleñá, que siempre deja algo, o Vermaelen, escolta de un Piqué impecable en la jefatura de la zaga.