Han pasado más de 17 años desde el incendio del taller textil clandestino situado en la calle Luis Viale, en el que murieron seis personas. A pesar de esto, ni los dueños del taller clandestino, ni ningún funcionario de la Ciudad encargado de las inspecciones, ni los miembros de la policía que daban protección a la industria textil esclavizante y criminal recibieron condenas.