Ser padre, al igual que ser migrante, es lanzarse al vacío y nacer en la caída mucho más fuerte, es tener miedo, y confirmar que ya no importa el obstáculo porque no tienes más opción que hacerlo bien, es sacrificar mucho sin importar lo que pierdes, porque siempre se gana.
Camilo es alguien que toda su vida se dedicó a arriesgar, y por muy vulnerable que se haya sentido a veces, siempre va a ir hacia adelante sin importarle la dificultad, porque quiere, puede y siente que lo va hacer.