En lo más alto de una montaña congelada, un Yeti hambriento encuentra un contenedor con algo misterioso.
Sin saber qué son, ni de dónde vienen, decide probarlos… y no puede parar.
Entre mordidas crujientes y muchas preguntas sin respuesta, el Yeti descubre algo inesperado: que lo desconocido también puede ser sorprendente.
Un cuento divertido, absurdo y ligero que invita a la curiosidad, a probar cosas nuevas y a disfrutar lo inesperado. Ideal para escuchar y reír en familia.