En el verano de 1971, una niña viaja a la Ciudad de México para quedarse en casa de su abuela. Ahí conoce a Aída, una nueva amiga del barrio con quien juega, corre, se moja con la manguera y espera el carrito de paletas.
Un día, Aída la invita a vivir algo inesperado: ir al Estadio Azteca a ver la final de un torneo de fútbol internacional… de mujeres. Entre gritos, emoción y un estadio lleno, descubre que las mujeres también pueden correr, competir y llenar una cancha enorme.
Basado en un hecho real, este cuento nos recuerda que hubo momentos históricos que casi fueron olvidados, y que muchas veces aquello que nos dicen que “no es para nosotras” puede convertirse en el inicio de una nueva historia.