En la casa de Javier, hay un sonido que se escucha muy seguido:
“¡AAAAAAA!”
Un dedo cortado con una hoja, un chichón por brincar el sillón, una rodilla raspada corriendo detrás del balón… a Javier le pasa de todo.
Pero eso no lo detiene.
Porque a Javier le encanta jugar, correr, inventar aventuras y convertir su casa en un gran lugar para explorar.
Un cuento divertido sobre esos pequeños accidentes que aparecen cuando los niños están ocupados haciendo lo que más les gusta: jugar.
Ideal para escuchar en familia y recordar que a veces las mejores historias también traen una curita.