La pasión y el talento, como bien defendemos cada programa, pueden cambiar el mundo. Eso sí, necesitan de las personas para hacerlo. Con esto comenzamos un discurso en el que, si nos permitís, vamos a introducir un término, olvidado por mucho: gracias. Y es que día a día fluye, en las redes y fuera de ellas, un movimiento de gratitud que es refrescante. De hecho, hemos podido escuchar charlas en el TED en las que se habla del poder de esta palabra tan simple y que cuesta tanto decir.