El tafallés Roberto Aceituno nació con una cardiopatía congénita, malformación del corazón que le fue detectada a los tres meses de vida. Como él mismo relata: “tras 28 años de batallas y guerras ganadas en quirófanos y largas estancias en el hospital”, hace dos años la vida le brindó una segunda oportunidad; el latido de un corazón sano.
Junto a Ainara, su compañera de vida, Roberto se ha embarcado en una bonita iniciativa: 'Pasos con corazón'. Desde hace unas semanas la pareja está realizando el Camino de Santiago desde Roncesvalles por etapas. Aprovechan los fines de semana para sumar kilómetros y también para informar, a toda aquella persona que quiera escuchar, lo que supone padecer una cardiopatía congénita y la labor que, en concreto, realiza la Asociación Bihotzez, asociación de familias de niños con cardiopáticas de Euskadi.
Este viernes han comenzado a cubrir su cuarta etapa: Puente la Reina – Estella. Etapa de 22 kilómetros.