En medio de la tormenta y el desanimo que pueda venir a tu vida, recuerda siempre que nada pasa por casualidad, que en medio de la tristeza y el dolor que invade ahora tu mente, recuerda que Dios no se ha olvidado de ti, Él trabaja de diferentes maneras a las que nuestra mente finita no puede entenderlo, escúchalo y llena tu corazón con su palabra.