La cultura constantemente intenta decirnos quiénes somos, qué debemos creer y cómo vivir.
Pero Dios siempre tiene la última palabra.
Mientras la cultura cambia, la verdad de Dios permanece firme.
Lo que el mundo normaliza, Dios muchas veces confronta.
Lo que la cultura celebra, Dios examina.
Y lo que el mundo rechaza, Dios redime.
Este mensaje nos invita a discernir entre la voz de la cultura y la voz de Dios, a volver a la verdad bíblica y a vivir con convicción, no con conformidad.
No estamos llamados a adaptarnos al mundo, sino a ser transformados por la verdad de Dios.
La cultura dice una cosa… pero Dios dice otra. Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See https://pcm.adswizz.com
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