En el día de ayer se conmemoró el Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas. Éstas son un conjunto de enfermedades presentes al nacer, que afectan la estructura y el funcionamiento del corazón. Representan una de las anomalías congénitas más comunes, y son la primera causa de mortalidad infantil durante el primer año de vida. En la Argentina, nacen al año unos 7 mil niños y niñas con estas patologías. Alrededor del 50 por ciento de estos niños requieren cirugía en el primer año de vida y dos terceras partes son solucionables con diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado.
Bajo este marco, dialogamos con el Doctor Ignacio Lugones, Jefe de Servicio de Cirugía Cardiovascular Pediátrica del Hospital General de Niños "Dr. Pedro de Elizalde". Junto a su equipo de especialistas, para mejorar tanto la calidad de vida como la sobrevida de los pacientes con un tipo de cardiopatía congénita en especial, las enfermedades de la válvula aórtica, desarrollaron un método que se acompaña de un dispositivo médico para reconstruir la válvula del niño/a con su propio tejido. Cuando esta válvula está afectada en niños, las opciones de tratamiento son muy escasas y suelen tener malos resultados. Con esta innovación, se espera mejorar la calidad de vida de muchísimos niños en el mundo. Hoy en día, para seguir desarrollando esta gran novedad, la idea es convertir el prototipo que actualmente se utiliza en una herramienta que pueda ayudar a todos los cirujanos del mundo a realizar esta cirugía con los más altos estándares de calidad y precisión.
La idea de Ignacio y su equipo fue nombrada ganadora del Programa Naves 2021, que premia a diferentes emprendedores de nuestro país y es organizado por la Fundación del Banco Macro y el IAE Business School.