Para iniciar bien la semana, Adriana Braniff desde la Ciudad de México analiza la llegada de la nueva variante del COVID-19 proveniente de Sudáfrica.
En respuesta a este surgimiento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) bautiza a esta variante como “Ómicron” para evitar calificativos como los que se dieron al principio de la pandemia llamándole “virus chino”, lo que trajo toda una suerte de pensamientos equivocados hacia ese país asiático y agresiones a ciudadanos asiáticos.
A tan solo unos días de haberse dado a conocer el surgimiento de “Ómicron”, la lista de países donde se han presentado casos es larga: Botswana, Dinamarca, Reino Unido, Hong Kong, Holanda, Australia, y del lado del continente americano, dos casos más se han presentado en Ontario, Canadá.
Adriana Braniff destaca la rapidez con que Sudáfrica da la noticia al mundo e inicia toda la estrategia para tratar de frenar la propagación de esta nueva variante: restricciones de viaje, cierre de algunas fronteras, periodos de aislamiento por dos semanas, uso de cubrebocas, sana distancia y lavado de manos, entre otros.
Ante este panorama Botswana acusa al mundo de ser castigado en su economía por haber dado la noticia. Haciendo un recuento, China en su momento tardó en dar la señal de alarma al mundo y la pandemia ha cobrado la vida de más de 5 millones de personas.