Que triste es cuando nuestro suficiente no es suficiente para nosotros mismos, sino que, buscamos el reconocimiento de alguien, esperamos el acompañamiento de alguien o algo para saber si algo funciona, si algo nos gusta, o si somos suficientes. Jamás seremos suficientes, nunca seremos alguien y será imposible lograr algo si no es por nosotros, no por nadie ni nada, sino por NOSOTROS.